alimentos que todo hombre debería evitar

7 Alimentos Que Todo Hombre Debería Evitar

Existen ciertos alimentos que, debido a su composición, producen daños a la salud y/o desbalances hormonales que pueden disminuir tú desempeño, virilidad, y calidad de vida en general y, que por lo tanto, vale la pena evitar.

 

Sin más preámbulo y palabrería, eh aquí los 7 alimentos que todo hombre debería evitar…

 

7 Alimentos que todo hombre debería evitar

Aceites Vegetales

Si vas a evitar solo una categoría de las aquí presentadas, esta es en la que te debes enfocar.

 

De entrada, estos aceites vegetales NO son naturales—no se presentan naturalmente en grandes cantidades en alimentos enteros, y necesitan ser extraídos mediante procesos industriales complejos para ser adquiridos, lo cual, debería servirte como indicativo de que no es bueno consumirlos en grandes cantidades—cosa que sucede en la vida de la mayoría de las personas.

 

¿A qué tipo de aceites me refiero?

A cualquier aceite proveniente de frutos secos y semillas altas en grasas polinsaturadas omega 6, cuyas, irónicamente, han sido categorizadas como “saludables para el corazón” por los medios de comunicación, como, por ejemplo:

  • Aceite de maíz
  • Aceite de canola
  • Aceite de girasol
  • Aceite de soya (uno de los peores, como veremos después)
  • Aceite de cártamo
  • Aceite de algodón
  • Aceite de sésamo/ajonjolí

Y unos cuantos más (aquí puedes ver una lista más detallada).

 

¿Por qué debes evitarlos?

Por la misma razón por las que los he categorizado y enlistado previamente; su alto contenido de grasas polinsaturadas, más específicamente, de omega 6.

 

En general, TODAS las grasas polinsaturadas—incluyendo las omega 3—son altamente químicamente inestables y fácilmente oxidables. Poniéndolo más simple, son extremadamente vulnerables a ser dañadas por el calor, la luz, y el oxígeno—lo que las vuelve rancias/oxidadas.

 

Lo más increíble de esto, es que aún y cuando este tipo de aceites se vuelven rancios casi automáticamente en la simple presencia de luz y/o oxígeno, son los que más comúnmente se utilizan para cocinar, lo que asegura que al consumirlos estos estarán oxidados sí o sí.

 

En nuestro cuerpo, los ácidos grasos oxidados producen daño celular (estudio), inflamación sistemática (estudio), altos niveles de colesterol oxidado en la sangre (estudio)—uno de los principales factores en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión e inflamación vascular (estudio), hígado graso (estudio), depresión (estudio), declive cognitivo (estudio), artritis (estudio), y muchas más enfermedades asociadas con la inflamación crónica (estudio).

 

Pero eso no es todo, dejando de lado el asunto de la oxidación, los aceites vegetales son riesgosamente altos en su contenido de omega 6, el cual, estimula una respuesta inflamatoria por sí mismo—aún y sin estar oxidado (estudio).

 

Todo ácido graso oxidado es inflamatorio (omega 3/omega 6), sin embargo, los omega 6 son inflamatorios por naturaleza estén estos oxidados o no—la oxidación solo incrementa su acción, mientras que los omega 3 “frescos”—no oxidados—ejercen una acción anti-inflamatoria (estudio).

 

La relación que favorece a los omega 6 en comparación con los omega 3—tan comúnmente observada en la población moderna (estudio, estudio), es causante de la inflamación crónica y las enfermedades tan frecuentemente observadas que están asociadas con esta condición (estudio).

 

Los omega 6 no son “malos” por así decirlo—cuando no están oxidados claro está, sino la desproporción exagerada entre estos y los omega 3—no oxidados—tan comúnmente presente en este tipo de aceites (estudio). De allí el riesgo de su consumo.

 

Por otro lado, aún y cuando el balance pudiese ser alcanzado mediante la adición de suplementos de omega 3 (ej. aceite de pescado), debido a su estructura química inestable y fácilmente oxidable, puede que esta práctica sea un desperdicio de dinero en el mejor de los casos y riesgosa en el peor (estudio, estudio, estudio).

De hecho, se ha comprobado que la mayoría de los suplementos de aceite de pescado al momento de su consumo se encuentran totalmente oxidados (estudio, estudio) y, teniendo en cuenta que el omega 3 oxidado puede llegar a ser igualmente inflamatorio que el omega 6 (estudio), el arriesgarte a suplementarte con aceite de pescado oxidado puede no ser tu mejor elección.

 

Es por esto que, debido a su delicada estructura, una reducción en la ingestión TOTAL de ácidos grasos polinsaturados, siendo estos en su mayoría provenientes de pescado azul/graso fresco (ej. salmón, sardinas, bacalao) y no de suplementos es lo recomendado.

Entre menos omega 6 tienes menos omega 3 necesitas ingerir para contrarrestarlo (estudio). Entre menor sea el total de ácidos grasos polinsaturados ingeridos, menor será el potencial de que ácidos grasos oxidados corran por tu cuerpo.

 

Además, recuerda que, aunado a su potencial daño a la salud, se ha comprobado que las grasas saturadas y monoinsaturadas INCREMENTAN la producción de testosterona (total y libre), mientras que las polinsaturadas la disminuyen (estudio, estudio, estudio, estudio). Por lo que alimentos altos en grasas saturadas/monoinsaturadas y bajos en polinsaturadas son tu mejor elección en cuanto a tu perfil hormonal y su optimización.

 

Cabe aclarar que no todas las grasas provenientes de alimentos vegetales se deben evitar.

 

Debido a su proporción de grasas saturadas/monoinsaturadas en comparación con polinsaturadas—altos en las primeras y bajos en las segundas, ciertos alimentos vegetales altos en grasa—y consecuentemente, también sus aceites; pueden ser disfrutados libremente.

Entre los más destacados (saludables y pro-testosterona) se encuentran:

  • El coco y su aceite
  • El cacao (chocolate) y su aceite
  • Las nueces de macadamia y su aceite
  • Las aceitunas/olivas y su aceite
  • El aguacate y su aceite

 

Cambia tus aceites vegetales altamente polinsaturados por los más saludables aquí enlistados—altos en grasas saturadas/monoinsaturadas, evita/reduce tu consumo de alimentos preparados con este tipo de aceites—alimentos empaquetados y restaurantes, y no desperdicies tu dinero en suplementos de aceite de pescado—mejor consume pescado fresco graso 1-2 veces por semana.

 

La mayoría de los frutos secos

En general, lo mejor es minimizar tu consumo de frutos secos debido a su altísimo contenido en omega 6—la excepción son las nueces de macadamia y de Brasil; no obstante, existen ciertos alimentos de este grupo que es mejor evitar completamente debito a que contienen ciertos compuestos llamado Fitoesteroles, los cuales, pueden reducir aún más tus niveles de testosterona.

 

Los Fitoesteroles son considerados beneficiosos debido a su habilidad para reducir los niveles de colesterol en el cuerpo, pero la situación aquí es que todas nuestras hormonas esteroides naturales son fabricadas a partir del colesterol existente en el organismo, por lo que una alta ingesta de Fitoesteroles puede interferir con este proceso—desequilibrando tu perfil hormonal (estudio).

 

Debido a esto, los frutos secos que más vale evitar si tus niveles de testosterona quieres optimizar son:

  • Almendras y Nuez de castilla. Por una razón desconocida, se ha encontrado que las almendras y la nuez de castilla elevan los niveles de SHBG hasta en un 20% (estudio). Ya que el SHBG se une a la testosterona y el DHT dejándolos inactivos, esto ocasiona un declive en su biodisponibilidad y acción.
  • Cacahuates—los cuales son realmente una legumbre. Contienen altos niveles de beta-sitosterol el cual ha demostrado su poder para disminuir los niveles de DHT (estudio).
  • Un estudio demostró como una alta dieta en pistaches redujo los niveles de testosterona en hombres (estudio).

 

Si te gusta comer frutos secos ya sea por sabor, costumbre, o conveniencia, limita tu consumo de estos a nueces de macadamia y 2-3 nueces de Brasil al día (esta recomendación se debe a su increíblemente alto contenido de selenio).

 

Soya

La soya, aunque no él más dañino para la salud de esta lista, toma el segundo lugar por ser el más hormonalmente disruptivo de todos, y como tal, debería evitarse a toda costa por TODAS las personas—hombres y mujeres por igual.

 

La soya contiene una considerable cantidad de Fitoestrógenos e isoflavonas (estudio),  y aunque no son tan potentes como el estrógeno producido por nuestro cuerpo, las isoflavonas activan los receptores estrogénicos (estudio) y disminuyen la activación de los androgénicos (estudio)—lo que significa que las células “reciben” más fácilmente los estrógenos disponibles y más difícilmente andrógenos como la testosterona.

De hecho, los Fitoestrógenos fueron desarrollados por ciertas plantas para suprimir la reproducción de posibles futuros depredadores mediante la reducción de su fertilidad (estudio).

 

Por otra parte, además de su contenido de isoflavonas, la soya es considerada como un potente goitrogénico (estudio), lo que significa que puede obstaculizar la producción de las hormonas tiroideas al interferir la absorción de yodo en la glándula tiroidea.

La supresión en la actividad de la glándula tiroidea, es considerado como como uno de los mayores factores causantes de baja testosterona en hombres (estudio).

 

Por si esto no fuera poco, más del 50% de las grasas contenidas en la soya son de naturaleza polinsaturada, las cuales, como ya vimos, no le hace nada bien a tus niveles de testosterona.

 

En resumen la soya reduce tu testosterona y fertilidad, y por ende, tu masculinidad—y esto ya ha sido comprobado en múltiples estudios (estudio, estudio, estudio, estudio, estudio).

 

Hazte un favor, y desde hoy, evita todos los productos que contienen esta porquería anti-masculinidad a como dé lugar.

No seas un “niño de soya”, mejor sé un “HOMBRE de Bistec y Huevos”.

 

Linaza

La linaza—y los productos derivados de ella—es famosa por su alto contenido de fibra soluble y omega 3. Sin embargo, los efectos secundarios negativos producidos por este alimento superan a los posibles beneficios que pudieras adquirir de él, especialmente si eres un hombre.

 

Este alimento es increíblemente alto en ciertos compuestos llamados “Lignanos” (estudio)—un tipo de fitoestrógeno, lo cual los hace altamente estrogénicos (estudio).

Además de su efecto estrogénico, existe evidencia de que estas substancias aumentan los niveles de SHBG (estudio, estudio)—reduciendo los niveles de testosterona libre—y, al mismo tiempo, suprimiendo la enzima 5-alfa reductasa (estudio), la cual, se encarga de convertir la testosterona en su forma más potente de Dihidrotestosterona (DHT).

 

Los efectos negativos de la linaza sobre la producción y biodisponibilidad de la testosterona han sido confirmados tanto en hombres—con una reducción de hasta 20% en testosterona libre (estudio, estudio)—como en mujeres—con una reducción de un increíble 89% en testosterona libre (estudio).

 

No existe razón por la que debas consumir este alimento, por lo que es mejor evitarlo completamente.

Si tanto la necesitas ya sea por su contenido de fibra soluble y/o de ALA, cámbiala por semillas de chía, las cuales poseen propiedades similares, pero sin los compuestos anti-testosterona de la linaza.

 

Trigo

gluten

 

El trigo, y en general, todos los cereales que poseen un contenido considerable de gluten—ej. espelta, centeno, cebada; es mejor evitarlos tanto sea posible debido a su capacidad para elevar los niveles de prolactina (estudio, estudio), cuya hormona, es notable por sus efectos reductores de testosterona (estudio).

 

Adicionalmente, la mayoría de los alimentos fabricados con trigo (pasteles, galletas, panes, etc.) poseen otro ingrediente aún mas peligroso: aceites vegetales, por lo que al evitarlos estarás matando 2 pájaros de un tiro.

 

Si puedes evitar el gluten por completo que mejor, pero con minimizar su consumo a ocasiones esporádicas (ej. pasteles de cumpleaños, cenas navideñas, pasta/pizza italiana con mujer/amigos, etc.) será más que suficiente.

 

Cerveza

El consumo de alcohol es notable por su capacidad para reducir la testosterona (estudio) e incrementar los niveles de estrógeno mediante la aromatización (estudio) en una manera directamente relacionada con la dosis administrada—la dosis hace al veneno.

 

Estudios en ratas (estudio, estudio, estudio, estudio) y en humanos (estudio, estudio, estudio, estudio) han demostrado el gran poder del alcohol para inhibir la producción de testosterona. También, se ha observado que hombres que sufren de alcoholismo poseen significantemente menores niveles de testosterona y mayores de estrógeno en comparación con hombres que no presentan esta condición (estudio, estudio, estudio, estudio).

 

Por lo tanto, podemos considera que el alcohol no es para nada una substancia pro-testosterona. ¿Pero que hace de la cerveza una bebida especialmente anti-masculina?

 

Aún y cuando la cerveza es categorizada como la bebida alcohólica más masculina de todas, la realidad es que es la más femenina. Esto gracias a sus efectos pro-estrógeno, pro-prolactina, y anti-testosterona.

 

Además de su contenido de alcohol, la cerveza, al ser producida a partir de lúpulo—planta que posee altos niveles de fitoestrógenos, ha demostrado provocar disrupciones menstruales en mujeres (estudio) y directamente bloquear la producción de testosterona de los testículos en hombres (estudio).

 

Por otro lado, el ingrediente principal de esta bebida suele ser cebada y/o trigo, ambos cereales altos en gluten que, como ya vimos, promueve la producción de la hormona reduce-testosterona prolactina.

 

Es por esto que, si vas a tomar alcohol, toma moderadamente (2-3 bebidas por ocasión). Y recuerda, sin importar cuanto tomes, hazte un favor y evita la cerveza. Toma whiskey, tequila, o vodka en su lugar.

 

Personalmente, llevo años tomando solamente whiskey y tequila y no extraño la cerveza para nada, y yo sé que tú tampoco lo harás.

 

Menta y hierbabuena

¿Qué? ¿La menta y hierbabuena reducen la testosterona?

 

Así es mi amigo, traer siempre un aliento deslumbrante puede no ser lo más adecuado para tu perfil hormonal.

 

En un estudio realizado en ratas se demostró que, lo que sería una cantidad equivalente en humanos de 5gr de hojas de té de estas plantas, la hierbabuena fue capaz de reducir la testosterona en un 23% y la menta en un increíble 51% (estudio).

Otros estudios han mostrado resultados similares (estudio, estudio).

 

Pero esto no solo se ha visto en animales. Afortunadamente, también existen estudios en humanos.

 

En el primero, se observó una disminución del 30% en mujeres que bebieron té de menta 2 veces al día, por 5 días (estudio).

En el segundo, se replicó la misma metodología, pero esta vez por 30 días, en donde el efecto se vio aún más marcado (estudio).

 

Aún y cuando estudios en hombres todavía no se han realizado, estoy seguro de que, de ser efectuados, efectos similares serán observados, por lo que yo evitaría la menta y la hierbabuena tanto sea posible para mantenerme seguro de que no estoy afectando la tan preciada producción de mi hormona de masculinidad y virilidad—la testosterona.

 

Obviamente no es necesario que evites todo contacto con estas sustancias—nadie se te acercara si no te lavas los dientes. Solamente no las ingieras.

 

Conclusión

Allí lo tienes. 7 alimentos que más te conviene evitar si tu producción de testosterona quieres optimizar y tu salud preservar.

 

Como recapitulación (y para que copies y pegues esta lista en tu refrigerador/teléfono-móvil como recordatorio), estos son los alimentos a evitar:

  1. Aceites vegetales
  2. La mayoría de los frutos secos
  3. Soya
  4. Linaza
  5. Trigo
  6. Cerveza
  7. Menta y hierbabuena

 

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