dejar de ver pornografía

6 Razones Para Dejar de Ver Pornografía

Existe la creencia de que el ver pornografía y practicar la masturbación frecuente son prácticas aceptables y hasta saludables.

 

No importa lo que los sexólogos te digan, masturbarse con frecuencia no forma parte de una vida ideal, y mucho menos de una vida saludable si en esta actividad se incluye la pornografía.

 

¿No me crees?

 

Bueno pues, te voy a dar 6 razones por las que deberías dejar de ver pornografía hoy mismo.

 

1.- Puede provocar disfunción eréctil

disfunción erectil

 

El ver pornografía te coloca en una posición de voyerismo, en la que te acostumbras a ver a otro hombre disfrutando de las caricias de una mujer y tu quedando como un hombre beta al ser únicamente un espectador.

 

Además, comienzas a asociar el cuerpo de la mujer con los cuerpos “plásticos” (llenos de cirugías) de las estrellas porno y comienzas a despreciar el cuerpo natural de una mujer.

 

2.- Reduce tu motivación de conocer mujeres en la vida real

Al masturbarte frecuentemente ya no querrás salir de tu zona de confort a conocer nuevas mujeres debido a la inversión de tiempo y fuerza de voluntad que esto conlleva en comparación con solo sentarte en frente de tu computadora.

 

Por otro lado, al tener el acceso de cualquier mujer y fetiche al alcance de un solo clic, comienzas a despreciar una interacción real con una mujer, ya que puedes obtener la satisfacción sexual que deseas en 20 minutos y sin necesidad de platicar con ella y seducirla.

 

El sexo está hecho para ser un tipo de conexión entre seres humanos, no solo para satisfacer tus deseos primitivos. Al masturbarte estas prefiriendo tener sexo con tu mano que con una mujer.

 

3.- Puede hacer que pongas a las mujeres en un pedestal

Aunado al punto anterior, el masturbarte viendo pornografía puede ocasionar que veas a las mujeres como un ser distante, idealizado, o hasta sagrado, especialmente si no estás teniendo relaciones regularmente.

 

Empiezas a ver el sexo como un “sueño” en lugar de una realidad.

 

Por lo tanto, el masturbarte viendo pornografía te distancia aún más de la experiencia de interactuar sexualmente con una mujer en la vida real.

 

4.- Puede escalar en fetichismos altamente pervertidos

Una relación sexual de uno a uno con una mujer deja de ser algo excitante para ti, y comienzas a buscar otro tipo de escenas pornográficas más “extremas” para poder conseguir una erección.

 

Recibes imágenes distorsionadas de lo que una relación sexual REAL debería de ser.

 

Al darte cuenta de que ciertos actos sexuales no pueden ser replicados en la vida real, comenzaras a preferir el porno sobre la vida real, y el sexo con mujeres REALES te parecerá algo aburrido y poco excitante.

 

Ver pornografía jode tu cerebro, literalmente.

 

5.- Puede convertirse en una adicción fácilmente

De todas las actividades que pudieses realizar usando el internet, el masturbarte viendo pornografía es la más adictiva.
El tener acceso inmediato a todos los tipos de mujeres y escenas sexuales para satisfacer tu deseo en unos cuantos minutos y terminar con ello, comienza un ciclo de recompensa instantánea que produce altos picos de dopamina.

 

Esta dopamina ocasiona que quieras volver a experimentar la sensación a la que fuiste expuesto previamente tan pronto y tu deseo sexual regresa. Eh aquí la razón de que muchos hombres se masturban múltiples veces al día.

 

6.- Masturbarte reduce tu energía masculina

hombre deprimido

 

El masturbarte frecuentemente destruye tus niveles de energía masculina y su derivado magnetismo personal.

 

La energía masculina provocada por el deseo sexual es uno de los componentes primarios de los rasgos de un hombre alfa y masculino entre los que se incluyen:

  • Gusto por los retos.
  • Fuerza de voluntad.
  • Magnetismo personal.
  • Proclividad a tomar riesgos.
  • Deseo por dominar y ser exitoso.
  • Mentalidad productiva y creativa.

 

El magnetismo personal es lo que hace que tengas una voz más varonil, mantengas un fuerte contacto visual con las personas, y en general, que proyectes un lenguaje corporal más alfa y una polaridad sexual masculina.

 

Como bien dice David Deida:

“Deja la masturbación y emplea esta recién descubierta energía y deseo para fornicar al mundo, no a ti mismo”

 

Visualiza tu semen como una fuerza vital, cada vez que lo dejas escapar es como drenarte de tu energía en su forma más pura y primitiva.

 

Idealmente, deberías de ser capaz de liberar tu energía sexual al tener sexo real y/o mediante la transmutación de tu energía sexual, pero si por cualquier motivo no puedes resistir la urgencia debido a tener “demasiada” tensión sexual acumulada, reduce tu frecuencia de masturbación al mínimo gradualmente.

 

Ponte la meta de hacerlo con una frecuencia no mayor a 1 vez cada 2 semanas (1 vez al mes sería ideal). Repito, solamente si no puedes tener relaciones sexuales reales.

 

En cuanto a la pornografía, abstente de ella TOTALMENTE si quieres llevar una vida saludable, repleta de energía masculina, y sexualmente activa.

 

Conclusiones

No existe beneficio alguno derivado de ver pornografía, más, sin embargo, nos encontramos con por lo menos 6 desventajas de usarla.

 

La vida no está hecha para vivir pegado a una computadora, sino para tener interacciones sociales en el mundo real. En las interacciones sociales intervienen por lo menos 2 personas y reciben retroalimentación constante una de la otra. Al ver pornografía estas solamente tu y tu computadora.

 

Para dejar de fornicar a tu mano viendo a otro hombre siendo complacido por una mujer llena de cirugías plásticas y kilos de maquillaje, deja de ver pornografía inmediatamente e intercambia la masturbación por relaciones sexuales reales con mujeres reales

 

Si verdaderamente no puedes resistir la urgencia de liberar tu deseo sexual, reduce la frecuencia de masturbación al mínimo posible (1 vez cada 2-4 semanas es un buen comienzo).

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